©Copyright

Todos los artículos con la etiqueta "Escritos" y "Eni Vidal" están sujetos a derecho de autor.

lunes, 27 de julio de 2015

Caminando es cómo se camina...



He caminado entre las calles de hojalata, con mis zapatos rojizos y mi esperanza deshecha... He conocido senderos desoladores por la pobreza y perfectos lugares para abrazar y dar al hambriento. 
Desconoces a primera vista qué hay detrás de cada puerta, pero asumes el riesgo. Tu mente se inunda de preguntas, de hipótesis, de argumentos, soluciones, estrategias, y no das a basto con los pensamientos, sentados a modo de mesa redonda en tu cabeza.
Yo he encontrado corazones sinceros y muy valiosos detrás de cada pared. Me he sentado en los lugares más privilegiados cuando sabes que eso es todo lo que poseen... 

Un niño pequeño se acercó a mí  en una pequeña aldea, apenas tendría 4 años; puso un par de monedas en mi mano, y se fue... En aquel momento me rompí. Me sentí la mujer más rica en aquel momento, viendo en mi mano un corazón generoso y unos piececitos de gran valor alejándose... Se trastocaron mis esquemas, y corrí hacia él. Le abracé y me miró con tristeza cuando le devolví su tesoro. Después me sonrió. Su mirada la tengo grabada, cuando cierro los ojos, y él se quedó con mi 
asombrado corazón para jugar por las calles... 
El hombre europeo no entiende gestos así... El mundo en general no entiende las simplezas. 
Pero puedes caminar, y puede cambiar tu mundo de comodidad con sólo una mirada... Sonrisas diminutas te reciben a tu paso, saludos y entusiasmo te desbordan; ellos piden, pero a la vez, ellos dan... 

Puedes caminar pensando que no hay un camino fácil por argumentos que tú tengas, pero sólo se hace camino al andar... Tantos miedos, riesgos y dudas desaparecen, cuando se abren las calles y te dan lugar... Y te ofrecen el dinero de la viuda, el último aceite de sus vasijas, y el lecho donde aun esperan, hasta que las aguas sean removidas...
Un mundo hay por recorrer, vidas que transformar, miseria de la que rescatar, un Cristo que anunciar, aun sin salir de tu ciudad; pero salir, es enfrentarte con el mismo océano. 
Cómo afectar, cómo llegar, cómo cambiar, cómo actuar... Cómo reaccionar frente a tu propia impotencia. Cómo!!

Se hace camino al andar, al actuar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Se ha producido un error en este gadget.