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miércoles, 8 de abril de 2015

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu rectodentro de mí. (Sal.51:10)

¿Has observado alguna vez que el jardinero les pone a los árboles una ayuda externa para que crezcan rectos y erguidos?
Por muchas razones pueden salir torcidos, y por mínimo que sea su desvío puede llegar a ser complicado enderezarlos más adelante.
A veces parece que no hay remedio, y muchos crecen, pero no están sanos, aunque estén robustos; provocan situaciones de peligro y riesgo, para sí mismos y a su alrededor. No pueden recibir ayuda, o mejor dicho, no se dejan ayudar.


Llevo rayada unos días con este tema, tras ver situaciones a mi alrededor y en mi propia vida que parecen no avanzar. Y me considero viciada en muchas cosas, y me lleno de temor. Pero Dios me contesta esto hoy: "a veces hay que talar... Pero otras, verás, que palos más pequeños cumplen funciones que a simple vista parecen no hacer nada, y sin embargo evitan desastres mayores. Es un proceso arriesgado y lento, pero se consiguen resultados. Yo no he perdido el control"

Estoy creciendo y quisiera dejarme educar correctamente, sé que es difícil tener paciencia, pero a veces mi sabia interior se vuelve loca y provoca fricciones innecesarias. Quisiera tener la misma paciencia con otros árboles como yo la necesito de otros...


Pero... ¿Qué hacemos con los grandes y gordos? ¿Los declaramos incapacitados? ¿Los desahuciamos? ¿Los dejamos morir y les quitamos la identidad de su nombre? ¿Les atamos una soga de hierro al tronco y les gritamos con el ceño fruncido: ¡Rectitud, rectitud!! - hasta que se pongan tiesos? Qué hacemos!? 

Yo misma creceré y me convertiré en algo a veces molesto y mi madera carnal y consentida, corre el riesgo de convertirme en un árbol difícil de enderezar. En ese caso, si te caigo "gorda", aunque no sea "grande", ten paciencia igualmente conmigo, usa de tu compasión y misericordia para reaccionar con el AMOR de Jesús. Sólo te pido eso... Un poquito más de paciencia y amor. Porque Jesús trabaja y visita a ambos.

Deseo tratar de la misma manera a otros. Porque sólo así podrán ver que somos sus discípulos, si tenemos amor unos con otros.(Juan 13:35) ... Y si no, sólo seremos címbalos que retiñe, hojalata que molesta. (1ªCor.13:13)

Gracias a Dios, por Su Espíritu, somos capaces de ser transformados. Él ópera cambios en nosotros verdaderamente milagrosos. Es mucho más que desear y esperar que "Dios te cambie", has de colaborar con Él. 
Pues Dios es el que produce en nosotros tanto el querer, como él hacer, por su buena voluntad. (Fil.2:13) y para eso se ha de morir al "YO". 
Pero emplear ciertas "coletillas" para salir del paso, no es de Dios, ni produce cambios, por eso algunos árboles nunca cambiamos... 

Hoy tengo la oportunidad de DECIDIR, de DESECHAR, de enderezarme en muchas áreas torcidas, en muchas actitudes viciadas, en muchas conductas establecidas e incorrectas. Hoy es el momento de corregir errores, de aceptar disciplinas, de practicar misericordia, de llenarme de compasión y humildad. Tiempo de dar sombra y cobijo sin riesgos, ni accidentes, ni temores, ni sangre que corra. Tiempo de ofrecer instantes de descanso y refrigerio, de remanso, Palabra y paz. Tiempo de ser Jesús amando, de derrochar vida y no derramar conflicto y muerte. De servir y perdonar, de esperar y operar. Tiempo de aprovechar el HOY, porque hoy puede ser aun "a tiempo".
#BeYissesmyfriend 

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