miércoles, 4 de marzo de 2015

"Despierta, y sé Tú mi paz"

Hoy leo el pasaje de cuando Jesús calma la tormenta y me doy cuenta de algunos detalles que me dan que pensar...  cosas que me han hecho valorar más a Jesús en este momento de mi vida.
Mateo 8:23-27, Marcos 4:35-41 y Lucas 8:22-25

"Entrando él en la barca, sus discípulos le siguieron.... se desató una tormenta...... pero él dormía"
Jesús conocía los pensamientos de la gente, conocía las intenciones de espíritu de los hombres; a él nada le coge por sorpresa, por ello, sé que ésta tormenta no era algo que le pudiera quitar el sueño. No existe nada que sea una amenaza para sus discípulos mientras Jesús estuviera con ellos, pues él tiene el dominio de todo, por la autoridad que hay cuando pronuncia Palabra.



Por ello cuando más desesperados están, dejan de sacar agua de la barca, para despertar a Jesús a gritos y decirle:"¿No tienes cuidado que perecemos? Jesús se levanta, se dirige a la tormenta, y pone el caos en calma. Se vuelve a sus discípulos y les dice: ¡En serio tenéis miedo?  ¡Oh, venga ya! ¡Dónde está vuestra fe? ... Bueno, no lo dijo así, pero es como yo lo diría, si fuese Jesús, y tuviera todo el poder del universo en mi mano, todo el amor del mundo por mis discípulos y viera la desconfianza de ellos.

Y ahora digo yo: ¿No era para estallar en un ataque de pánico, cuando te ves con un pulpo tapándote los ojos mientras sacas agua con un cubo con la urgencia de salvar tu vida? ¿Entonces a qué venía eso de: ¿Por qué tenéis miedo? ¿Cómo no tenéis fe?
Oye, que era para tener miedo!! ¿Es que había acaso otra opción lógica? ¿Le pintamos un porche a la canoa y sacamos un te helado mientras vemos el espectáculo como si se tratara del amanecer?!!!! 
No, no suena bien, que te digan encima que no tienes fe, por alguna razón misteriosa asienta como una patada en el hígado. Has estado a punto de hundirte, así que, las palabras de Jesús suenan un tanto confusas... pero por algo lo dice.


Y es muy simple sobre papel, y complicado sobre la barca.
"Chicos, mientras yo esté aquí dentro, con ustedes, ustedes no tendrán que temer por lo que ocurre ahí fuera."

Digo yo, que si Dios tiene la autoridad para calmar la tormenta en el mar, ¡¿¿qué no podría hacer en mi vida.?!!
 Si todo lo que veo a mi alrededor, el caos que me rodea, la injusticia social, el ruido que vuelve loca mi cabeza, las preocupaciones personales, familiares, la inestabilidad laboral, por no hablar de la ausencia de trabajo, tanto disturbio político, el fraude que nos empobrece a todos, la violencia de género, guerras que están apunto de estallar y otras que están arrasando vidas y tierra, enemistades, desahucios, abandonos, residencias de ancianos sin capacidad para uno más.  Hambre, asesinatos, una sanidad que se mueve por intereses económicos y abusos vergonzosos, y una enorme lista de "varios" y "otros" que hacen de nuestra existencia una travesía nada parecido a un crucero... esas son tormentas que me tiene ocupada achicando agua constantemente y me roban la paz.
Imagínate cuando se juntan con mis propias movidas personales, esa otra clase de tormentas, las interiores, las que me provoco yo misma,... Complejos, decisiones en sala de espera, enemistades, quejas, inseguridades que acaban engordando, un vieja naturaleza quinceañera, cobardías varias, frustraciones de todas las tallas, sueños y pesadillas, logros que han hinchado mi ego, cosas que dejo a la mitad, cosas que no acabo de empezar, y otras que no sé cómo lograr acabar... Un verdadero desastre poco natural, que ni Hollwood lo podría pintar más dramático. Suerte que Jesús está en la barca..... porque... está en la barca, no?

To be continued... jajja
Debo aprender a mirar a Jesús, como el único que tiene autoridad y poder para hablar a mis tormentas interiores y exteriores. A confiar en él, porque CON Jesús y EN Jesús, estoy verdaderamente a salvo.
Hoy mi alma clama: "Despierta, y sé Tú mi paz"
#BeYissesmyfriend

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