lunes, 30 de marzo de 2015

Suave, que me estas matando, que estás acabando con mi juventud...

No siempre que cojo un vaso se me rompe... El cristal es cristal, y sólo la destreza de quién lo usa hace que perdure la pieza en sí.

Cómo enfrento y cómo afronto las situaciones, las personas y mi propia vida hace que vaya por la vida justa de vajilla o tan bendecida como para invitar a comensales a quedarse y disfrutar de una buena sobremesa...,

No se sí me explico...


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