lunes, 10 de noviembre de 2014

Pon guarda a tus palabras, porque Dios es Dios sobre todas las cosas.

Quiero ponerme en la línea que separa España y Cataluña. En medio justo. Para ser más exactos, quiero poner un pie en cada lado de esta  guerra, y abrir mi corazón en esta noche. 
Mi sensación insignificante, (porque ni siquiera es una opinión), no es como si Dios nos dijera: ¿os estáis escuchando unos a los otros? Sino: ¿vosotros oís lo que decís? - y de repente, creo que tiene más que ver este tiempo que vivimos, con el pueblo de Dios que con el pueblo español. 
Si quitamos el tema político de nuestro "campo de batalla"... ¿Qué nos queda? Se habrá perdido mucho más que el territorio defendido o ajusticiado, unas moneditas de más o menos o el sentimiento patriótico, lo tenga cada uno en el lado que quiera de la balanza... Se habrá perdido innumerables cosas espirituales en este juego de "cortesía y buen rollo", nuestro trato,  nuestra confianza, nuestro enfoque en el reino, nuestra colaboración ya tocada... Gente que nos observa y nos lee, nos oye, y contrasta nuestras prédicas... Las conclusiones verbalizadas se habrán hecho carne en lo invisible, y pienso cuántas puertas se habrán abierto y cerrado por nuestra imprudencia. La intención de espíritu habrá gestado innumerables pensamientos y estos, palabras y actos... No mostramos nada más que un espíritu controlador que se eleva por encima de Dios... Y defendemos o atacamos posturas que podríamos desconocer sobre lo ya escrito. 

Nuestro afán por convencer, ¿ no se estará pasando por alto la Soberanía de Dios?...  y en nuestro carácter parece haberse implantado una desmedida raíz a este suelo, en lugar de evitar  "empujar a almas al subsuelo" con nuestro espectáculo mediático y mediocre... 

Veo a Jesús convencido de lo que hizo, hace y lo que está dispuesto a hacer frente a Pilatos o quién le preguntara; no veo a un hombre discutidor, sino enfocado, no veo su campaña política, sino su mirada puesta en que ha de cumplir su propósito por el cual fue enviado. 
No veo ironía, ni bromitas, ni sarcasmos en sus palabras, veo que sus palabras fueron respetuosas, cuidadosas, y hasta en alguna ocasión un despreocupado  silencio. ¿No te defiendes?- le dijeron- "Pues, mira, no."


A todos, bajo el lema de estar "de buen rollo" se nos ve el plumero. Esto no es político, esto es espiritual, y si fuésemos capaces de ver, no con nuestros ojos, cuidaríamos más nuestras opiniones y comentarios. 
Porque podemos equivocarnos o acertar, pero en la evolución de este camino, ya hemos errado todos. Cuando el pueblo de Dios entra en política, sólo se perjudica el reino de los Cielos. 

Puede un pueblo luchar por su independencia, o no... Puede un país poner el grito en el cielo o no... Pero de ninguna de las maneras puede un pueblo de Dios confundir al mundo entero con su mostrarse igual a Dios.
 #prudenciageneral  #bastadediscutir #bastadedebatir #yatiquientehapreguntado

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