sábado, 1 de noviembre de 2014

De muerto a reportero.

Tendrás que leer  Lucas 7:11-17, para saber de qué va esto.


Jesús ha llegado de nuevo a ti, igual que llegó a ese jóven. ..¡Y quién le iba a decir a él que iba a resucitar para contarlo!. Seguramente no tienes ni idea de lo que Dios puede hacer o decir.... pero Dios en esta semana se acerca a ti para decirte:

-¡Joven,  a ti  te  digo,  levántate!

Hay muchos “Levántate”... quizás estés paralizado por temores, tal vez caíste y no sabes cómo salir de ello, tal vez tu fe se está enfriando, o estás atado a vicios que no te quitas de encima ni a la de tres. Puede que estés rebelde y peleas contra todo, o estás desganado espiritualmente. Tal vez el odio no te deje amar a alguien, o estés descuidando a Dios, afanado con tanto estudio o trabajo. Quién sabe, tal vez sean prejuicios, o miedo a testificar, quizás estas tan dañado por culpa de otros que estas paralizado, en el fondo del pozo....¿Estás depresivo, demasiado preocupado, o sientes que estás enterrado en vida? ¿En qué áreas, Jesús, tiene que tocar tu féretro?.....

Deja que Jesús te toque, y ¡Levántate y habla!, (v.15-16) porque el mundo necesita sentir que Dios ha visitado su pueblo, que Dios ha visitado tu vida. Tus amigos tienen que sentir que Dios les ha visitado. Dios tiene que impactar el círculo por donde pasas...y no sólo con el evangelio, tu gente necesita que les declares cómo pueden ser levantados y liberados de sus prisiones. Declárales cómo has salido de las tuyas.
Pero claro, yo te pregunto: ¿En qué estado estás tú?......Apoc.3:1

La iglesia de Sardis era una iglesia moribunda, activa, pero sin vida. Vivía de forma rutinaria y fría. Arrastraba cierta crisis de identidad, y al haber adoptado una conducta Light vivía un cristianismo inofensivo y tranquilo, bueno tan silencioso como lo es un muerto. No desbordaba mucha vida espiritual, y no se comía mucho la cabeza, simplemente se guiaban por ellos mismos y claro, siempre que esto sucede, el Espíritu Santo, que es quien se ocupa de hacer en nosotros esa tarea, permanece anulado, callado, y sujeto.
A veces vivimos un poquillo como Sardis...

Dios conoce las obras, conoce el hacer, el corazón, el estado en que se está, sin embargo dice “tienes nombre de que vives, y estás muerto.” Uff, ....¡Cómo duele!... pero la verdad es que , si actuamos de forma independiente a Dios, entonces, no estamos viviendo, ni andando en el Espíritu, sino conforme a la carne. Y Romanos 8:6. dice que “...El ocuparse de la carne es MUERTE, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.”
Jesús vino para decirte: -“ Joven, a ti te digo, levántate!”..... Lucas 7:15.
Sería estúpido si aquel joven hubiera preferido quedarse en la caja. Él no lo hizo, pero tú sí puedes hacerlo.¡Es una opción!, pero no es la opción que está escrita, dice que: “en todas estas cosas, somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó.” (Romanos 8:37)


¡¡¡Levántate y habla!!! Él no va ha dejarte así, Él siempre que mira el corazón quiere restaurarlo y dejar huella de Su presencia. Pasa de estar muerto a ser el reportero de tu propia experiencia con Dios. Cuéntales a todos lo que Dios ha hecho contigo.

Está escrito que puedes levantarte en el nombre de Jesús, decídelo y ve a contar tu historia.

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