©Copyright

Todos los artículos con la etiqueta "Escritos" y "Eni Vidal" están sujetos a derecho de autor.

sábado, 21 de junio de 2014

Reescribir... Es la tarea más fácil.

Cualquiera puede escribir, pero no todo el mundo tiene una historia que contar.... Tú, sí.

Me quedo  allí, paralizado, decepcionado tal vez sería la palabra adecuada. No consigo  salir de mi asombro: En ese momento, sentí que esa simple caja me había alejado un mundo más de ella. Conocía de su existencia y en todos estos años había permanecido en silencio. Como si ella fuera dueña de mi cuerpo, y de las cosas que me envuelven, como si ella pudiera controlar lo que entra y sale de mi vida, lo que puedo afrontar y lo que no, lo que debo declarar pasado y lo que puedo llamar presente...  No se cómo contener la mezcla de emociones que esto provoca en mí. Ni siquiera puedo aceptar que una caja desconocida provoque en mí tanta incertidumbre.  
Se agrava mi necesidad de quedarme solo, esa caja tiene que ver más conmigo, que con ella. Me pertenece, y por alguna extraña razón, sin saber lo que contiene, revuelve mis entrañas, como si tirase de mi sangre, de mi historia, y ciertos temores se mezclan con mi rabia hacia Ana. Son mis deseos de romper este misterio lo que me hace estallar en reproches: 
_ ¿De veras crees que puedes decidir por mí?- y llené el aire del salón de cierto resentimiento- ¿Sabías que estaba esa caja ahí y no has abierto la boca? 
– Es cierto, Yo misma la dejé allí.- mi estado incontrolado sería capaz de malinterpretar cualquiera de sus palabras, y ella lo leyó en mis ojos, y se escudó en eso-  No consideré que tuviera mayor importància. Estaba entre todas las cosas que tu padre me entregó el día que nos mudamos a esta casa. La guardé como un gesto de respeto, pero podria haberla tirado- y así de simple se excusó.”


loviu, bro. Firmame tu libro.
                           #proyect

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Se ha producido un error en este gadget.