©Copyright

Todos los artículos con la etiqueta "Escritos" y "Eni Vidal" están sujetos a derecho de autor.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Una vida juntas...

Pasan los años y siempre me pregunté de qué estabas hecha, qué material reforzaba tu alma tan capaz de sobrevivir en un mundo tan contrariado. Qué elemento único, qué pócima secreta, qué poder sobrenatural era capaz de tirar de tu carro y de todos los carros, y de formar una mujer como la que eres hoy...
No he visto persona con más defectos que tú y tan PERFECTA a la vez, tan fuerte por fuera y sensible por dentro, tan capaz de crear de la nada, de sonreír y volver cualquier triste episodio, en uno loco y con sentido, con tal de hacer que uno saque la cabeza a flote...
Te revistió de gracia el Altísimo, te vistió de poder y de ropas que ningún otro puede llevar, adornó tu cabeza, y aunque no todos los días son de color de rosa, puso rosas en tu jardín para alegrarte el día.

Yo, tan pequeña, con esos ojitos tan dulces e inexpertos, te miraba y me hacía mil preguntas...  Te veía grande, creativa, protectora, llena de vida y de heridas, LLENA DE DIOS y de notas que salían del alma, a modo de canción, a modo de atención, a modo de cuidado, a modo de estrella de las que brillan y muchas quieren tapar... te veía entrar y salir, y de algún modo siempre te anhelé... De ti aprendí y desaprendí, porque malo es el que no hace eso con todos....
Aunque la gente siempre tiene opinión sobre los demás, y me parece bien, a mí me sigue apasionando tu vida y tu corazón. Hoy, mis ojos te ven, ya no tan pequeña y no tan inexperta, pero quien no vea que evolucionas y creces, se engaña y se envenena a sí mismo.


Eres preciosa, tu cara es preciosa, tu cuerpo y tus arrugas de mujer de Dios, tu alma es remendada cada mañana por Su misericordia, y quien no tenga esa actividad matutina es que no está viviendo bajo ningún riesgo, ni pagando ningún precio al cargar la cruz.
Tu corazón está repartido por cada casa, aun en las mal pagadas, pero Dios no olvida, ni es un malvado patrón. Ni te importe, ni te apene... tu vaso de agua es para Jesús... Tus manos son incansables y siempre hay que recordarlas que necesitan descansar...
Siempre te olvidas de ti, siempre te cuentas al final, te levantas la primera y te acuestas cuando ya todos duermen... y en medio de la noche, Dios se sienta en tu cama, para que bajes los brazos y puedas descansar...
Eres mujer virtuosa, esposa, madre, hermana, pastora, amiga, confidente, predicadora, artista y todo ello en constante proceso del trato de Dios... y te dejas, y lloras, y te cuesta, y te creces, y la lías, y te h
umillas, y te levantas y Dios lo ve... y yo a eso lo llamo vivir.
Sabes, mal le pese a algunos, sabes... y ves, más de lo que cualquiera puede ver... y brillas como la luciérnaga !!!


Mis ojitos te siguen viendo, mujer... y te quiero más que nunca, y no te puedo perder de vista, porque no puedo dejar de mirarte...  imperfecta como eres, veo en ti a Jesús más que en nadie.
Hoy, hay más admiración y reconocimiento que ayer,  por tanto recibido, tanto amor desinteresado y tanta pasión por Cristo.
Hoy, si pudiera desear algo para tu cumpleaños, solo podría pensar que Dios cumpla en tu vida TODO LO QUE PLANEÓ PARA TI, sin faltar detalle, (y mi mente piensa para ti muy ambicioso); y que por favor, te sientas amada, porque una cosa te diré: SE TE QUIERE CON EL ALMA...
Hoy doy GRACIAS a Dios por tu vida y quiero darte las GRACIAS por ser parte de la mía, y por todo lo vivido juntas.
Mmmmm... y sí, siempre seré tu niña... TE QUIERO MÚCHÍSIMO!!...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Se ha producido un error en este gadget.