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martes, 15 de octubre de 2013

Callejón sin salida...

Después de un fin de semana de bodas y comidas familiares...te das cuenta de que vuelves al mismo lugar de siempre... tu querido callejón sin salida.


... te das cuenta de que tú luchas por tener algo... y es inevitable sentir que no tienes nada.
Es cuando te sientas en otras mesas, que te das cuenta de que tú todavía tienes 5 años más para entregar a tu hijo para que se haga hombre... pero tú ya serás 5 años más vieja.
Atada para construir, aunque ni dejar se deja.
Pero lo cierto es que, tú seguirás estando en el olvido, siendo rechazada y sin ser vista por nadie... no se trata de ti, mujer... es tu tiempo para él.

Vale, sin fotos, sin abrazos...


Es cuando ninguna mesa consuela, ningún abrazo, (rechazado continuamente), te completa; ninguna foto tendrás para recordar cuando hayas abandonado en tu lucha...no sin recordar, que hasta sacar esa foto fue un drama... ningún sobre esfuerzo por tocar el cielo es suficiente. Ningún paso es efectivo, ninguna estrategia es válida, ninguna lágrima conmueve al cielo, y ninguna actitud de fe, esperanza y confianza en Cristo termina por cambiar nada. ... nada se mueve en tu vida, pero todos avanzan exitosamente...
... te ves sola, sin estar integrada en ningún sitio, sin pertenecer a ningún circulo, sin tener pertenencia a ningún lugar, ni persona.... todos tienen algo en común, historias que contar, vivencias que transmitir, lugares y vacaciones que disfrutaron, sin estar acoplados... porque formaban parte, sin esa sensación que arrastro desde años luz, porque las cosas nunca cambian.. y te cansa.... y cansa a cualquiera.
Y cada mañana te levantas, poniendo tu esperanza y tu mejor sonrisa sobre la mesa... y cada noche te acuestas sola, y poniendo tu mejor grito en el olvido de nadie... en el silencio de todos...

Sola desde los 19.... atascada en algún lugar sin retorno visible.... fácil de decir, tremendo de vivir... me arrebaté "una vida normal", a mí y a los míos. A los que quisieron "tenerme"o "retenerme" con sus derechos legítimos, pero me molieron a palos... Me arrebaté "una vida normal" por no tener valor, por esta alexitimia, que me hace no saber qué narices siento... aunque hoy, sé muy bien lo que siento, ...   .... aunque ya para qué, para nada. Nada se transforma cuando cierras tú misma la puerta, porque eres una pesada... nadie se merece que le agobien.

En fin ....que vuelve con su más amarga resaca, esta sensación de vacío y fracaso, después de momentos así. Supongo que, en el fondo, fines de semana así, te sitúan de nuevo al final del callejón sin salida..

Es inevitable, por mucho que digan... Te sientan en bodas, en mesas donde estás desubicada, matrimonios mayores y te pasan de una mesa a otra, porque sobra un sitio, con los jóvenes... nadie sabe dónde ponerte, porque en definitiva, estás descolocada por placer...por decisión propia, pero, "es lo que hay, fue tu decisión".... Digamos que, lo vean así o no, fue la mejor solución...pero las "palabritas" de todos a mí me sacude el alma a 100 metros, como quien se estrella contra un muro y sale despedido del coche...
... te entienden... pero no lo viven... no es lo mismo. Y ni siquiera lo único que tienes quiere "hacer familia"...

Bueno, hoy me he permitido una licencia de desahogo, de sinceridad. Te suene a ti como te suene, que francamente, poco a o nada me importa.... Y no te angusties, que mañana, me levantaré con mi mejor sonrisa y mi renovada esperanza...

... no te preocupes, que mañana me levantaré renovada... porque yo siempre me levanto.

(Boda de Víctor & Estefa)

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